martes, 9 de junio de 2015

Globalización.

La difusión del modelo económico neoliberal durante los años setenta y ochenta fue acompañado en algunos estados por la supresión de las libertades democráticas. En ocasiones así, las nuevas medidas socioeconómicas actuaron de cobertura ideológica al formularse como una promesa de desarrollo nacional. El profesor Jaime Yaffé, de Montevideo, ha estudiado su impacto en Uruguay durante el período dictatorial (Economía y dictadura en Uruguay, una visión panorámica de su evolución y de sus relaciones con la economía internacional (1973-1984). Revista de Historia (Universidad de Costa Rica), nº 61-62, enero-diembre 2010, pp. 13-35) en un artículo válido para muchos otros países, que muestra resultados de una nitidez sorprendente.

A menudo se ha querido presentar los regímenes militares latinoamericanos como el simple resultado de estrategias nacionales e imperialistas motivadas por el deseo de aplicar la nueva política económica. Cumplirían una función precursora, prolongada luego por los gobiernos democráticos que les sucedieron. Habrían así abierto el camino para configurar la actual realidad de los mercados al sur del continente. Por eso es tan importante tener una visión global de cual fue su desempeño económico y las consecuencias del mismo en el medio plazo.

Las conclusiones del profesor Yaffé indican que la economia uruguaya inició un crecimiento marcado entre 1975 y 1981, para entrar en crisis tras 1982, lo que coadyuvó al descrédito y fracaso de la dictadura. Este crecimiento, del 118%, fue “levemente superior al que se produjo en los 17 años anteriores (111%), pero notoriamente inferior al producido en los 20 que siguieron a la dictadura (171%)”. La recesión de los tres años finales devolvió los niveles de producción a los niveles de 1978 que, de todas formas, eran un 20% superiores a los de 1973, año del golpe de estado que llevó a los militares hasta el gobierno. El motor fundamental de este progreso no constituyó, en cambio, ninguna novedad, ya que se mantuvo el retroceso anterior del sector agropecuario, el crecimiento moderado del sector industrial manufacturero y un fuerte aumento del sector terciario, en concreto del mundo financiero, que pasó del 4 al 8% del PIB nacional. Uruguay se movía, pues, en la línea marcada por la 'nueva economía' que impulsaba el planteamiento neoliberal y que se presentaba como una auténtica promesa de futuro. Uno de los elementos que corroboraban la dinámica del proceso fue un importante grado de bancarización de la economía, con una estabilización en el volumen de los medios de pago corrientes y un perceptible incremento de los depósitos procedentes del ahorro y la inversión.

También se modificaron los mercados externos dle Uruguay, con “una espectacular caída de la importancia de los destinos europeos (que pasa del 62 al 22% del valor total de las exportaciones corrientes). En contrapartida aumentan las exportaciones a Argentina y Brasil” También cayeron las importaciones europeas, y se mantuvieron bastante estables las procedentes de otros países vecinos o Estados Unidos, pero no resulta muy significativo, dado el aumento del peso de las importaciones petrolíferas, fruto de las crisis de 1973 y 1979, en línea con lo que ocurría en todo el mundo desarrollado.

Los resultados, en conjunto, no reflejaron todas las promesas puestas en el nuevo sistema. Es cierto que se superó un periodo de estancamiento anterior, pero la crisis financiera de finales del periodo acabó por poer fin a la bonanza “barriendo con todos los beneficios del crecimiento cuando estos ni siquiera habían impactado positivamente sobre los niveles generales de bienestar colectivo.” La economía conoció un proceso de apertura externa, pero las importaciones crecieron a un ritmo superior a las exportaciones y al propio PBI, generando endeudamiento, “una situación con déficit comercial casi permanente que no fue compensado or el resto de las transacciones no financieras”, agravado por el hecho de que “sólo una parte menor de estos flujos estuvieron constituidos por inversiones extranjeras directas en el sector real de la economia.” Los capitales aplicados en el creciente sector financiero no crearon significativamente empleo y, en cambio, incrementaron los niveles de endeudamiento externo, como sucedió en otros casos latinoamericanos por la misma época.

Lo más interesante es que el tamaño del Estado no disminuyó, en contra de lo predicado. Todo ello provocó una tasa de inflación elevada que no logró ser controlada en ningún momento, mientras se incrementaba el desempleo. “Los valores reales de los salarios cayeron en picada desmintiendo toda especulación acerca de los supuestos automatismos del mercado cuando los trabajadores son privados de sus organizaciones.” Esta economía altamente dolarizada y endeudada con el exterior fue sacudida por la salida masiva de capitales y las crisis financieras externas de México y Argentina. Los militares y sus colaboradores civiles “se abocaron, con la asistencia del FMI, a asegurar la supervivencia del sistema financiero. Y efectivamente lo lograron (...) La banca había sobrevivido al temporal financiero que hizo estragos en las variables reales de la economía”.

Infraestructura

Redes Ferroviarias


Carreteras


Puertos Maritimos



Sobre las costas marinas del río de la Plata y del río Uruguay se ubican como principales puertos los de Montevideo, Colonia del Sacramento, Fray Bentos, Nueva Palmira, La Paloma, Piriápolis, y Punta del Este.


Aeropuertos
En Uruguay hay aproximadamente 64 aeropuertos o aeródromos secundarios, de los cuales nueve tienen pista de aterrizaje pavimentada, siendo los otros 55, aeródromos secundarios o pistas de emergencia con la pista sin pavimentar con pavimento leve.57 Los dos más importantes son el Aeropuerto Internacional de Carrasco ubicado en el departamento de Canelones, dentro de la zona metropolitana de Montevideo, y el Aeropuerto Internacional de Laguna del Sauce, en el departamento de Maldonado.

En 2009 finalizaron las obras de una nueva terminal del Aeropuerto Internacional de Carrasco. La nueva terminal se inauguró el 15 de noviembre de 2009 y comenzó a operar el 29 de diciembre de 2009. Las viejas instalaciones quedaron para el servicio de carga aérea. Se proyecta la transformación de esta terminal en un centro de conexión meridional sudamericano para cargas.



Sectores Productivos

Turismo
Uruguay tiene destinos turísticos entre los que se destacan Punta del Este, Montevideo, Colonia del Sacramento, Salto, Lavalleja y Rocha entre otros. Punta del Este es el más visitado con respecto a los demás balnearios, aunque también los turístas buscan otros destinos costeros como Atlántida o Piriapolis, entre otros. El gobierno uruguayo con el fin de incentivar el turismo en Uruguay implementó el llamado «Programa de Devolución de IVA a Turistas no residentes» que viene funcionando desde el año 2009. Este beneficio se realizará en la compra de productos nacionales de cuero, punto, alimentos, bebidas o artesanías de origen nacional y que el turista se lleve consigo al exterior, devolviéndole un 85% del IVA. También las chacras se destacan como centro turístico. A su vez el carnaval uruguayo se impone para la atracción de visitantes en la época veraniega, sobre todo en Montevideo. Durante la temporada 2009-2010 arribaron 179 cruceros, contabilizándose 292 048 personas desembarcadas que realizaron un gasto per cápita de USD 61,05, con un total de USD 17 830 909. Durante la temporada 2010-2011 le siguieron 171 cruceros, contabilizándose 278 627 personas desembarcadas. En la temporada 2011-2012 arribaron al país 225 cruceros, un aumento del 31,6% respecto al año anterior, desembarcaron 353 727 visitantes que dejaron USD 20 884 091 dólares en divisas.

Ganaderia
Desde sus inicios como país la ganadería fue muy importante para Uruguay. La producción de carne y lana se mantuvo siempre entre los principales rubros de actividad y de exportación del país. Existen múltiples establecimientos de cría tanto de ganado vacuno (Hereford, Aberdeen Angus, y otras razas), como ovino (Corriedale, Merino Australiano). Los antiguos saladeros dieron paso en el siglo XX a las cámaras frigoríficas, desde donde las carnes vacunas uruguayas salen a muy variados destinos en el mundo.
Es importante también la ganadería en cuanto al ganado lechero. El sector ha pasado de abastecer únicamente al consumo local desde los tradicionales tambos, a la situación en el siglo XXI en que los productos lácteos industrializados son un importante rubro de exportación. Uruguay actualmente vende productos lácteos a países europeos
La producción de ganado ovino se concentra en el norte del país, en los departamentos de Artigas y Salto aunque se reparte en el resto del país en menor medida, mientras que el ganado bovino se encuentra en todo el territorio, con más predominio en el sur del país.

Mineria
 
La producción mineral no es uno de los rubros destacados del país, sin embargo pueden encontrarse: ágatas y amatistas en el departamento de Artigas, canteras de oro en Rivera, Treinta y Tres y Lavalleja, berilo en Colonia, plomo, cinc, baritina y dolomías en Lavalleja, (se pueden encontrar estos dos últimos también en Maldonado), hierro en Rivera, Durazno, Florida y Treinta y Tres, manganeso en San José y Rivera, cuarzos y feldespatos en Florida (este último también se encuentra en Canelones), montmorillonita en Cerro Largo, caolín en Durazno, talco en Colonia y Lavalleja, ilmenita y turba en Rocha, limos en Montevideo, San José y Maldonado, calizas en Lavalleja, Paysandú y Treinta y Tres, arcilla en Montevideo, Durazno, Maldonado, San José y Canelones y arcilla y esifera en Río Negro. Asimismo en distintos puntos del país se extrae granito, granito negro, arena, yeso, cantos rodados, marga, pirita, balasto, piedra laja, triturada y bruta, diorita y granodiorita. Se encuentra en curso la ejecución de un proyecto de explotación de gran porte, de minería de cielo abierto, el primero en el país, denominado proyecto Aratirí para la extracción de hierro y la exportación de concentrado con 68% hierro en la zona de la Cuchilla Grande, en los departamentos de Treinta y Tres, Durazno y Florida, cerca de Valentonas. Se prevé la extracción de 18 millones de toneladas anuales de hierro por un período de 30 años y una inversión de 3000 millones de dólares.

Agricultura
La agricultura todavía contribuye aproximadamente con el 10% al PIB del país y es la principal fuente de divisas, poniendo al Uruguay en consonancia con otros exportadores agrícolas como Brasil, Canadá y Nueva Zelandia. Uruguay es miembro del Grupo de Cairns de los exportadores de productos agrícolas.
En Uruguay la agricultura de secano es de relativamente bajos insumos de mano de obra, tecnología y capital en comparación con su agricultura de riego (arroz) y a otros países, lo que resulta comparativamente más baja en los rendimientos por hectárea, salvo el arroz, pero también abre la puerta a Uruguay para comercializar sus productos como "naturales" o "ecológicos". Campañas como "Carne uruguaya natural alimentada con pasto" y "Uruguay Natural" tienen la finalidad de establecer a Uruguay como marca en el sector de la carne, el vino y otros productos alimentarios. Se puede acceder libremente a la aptitud de sus suelos y sus características consultando a través del parcelario rural nacional de Uruguay en los servidores de mapas siguientes:
Algunos cultivos agrícolas de exportación en Uruguay son: Trigo, Cebada, Avena, Soja, Arroz, Maíz, Sorgo, Girasol, Arándanos.
Uno de los cultivos tradicionales en este país es la vid. Este cultivo fue introducido por los colonizadores españoles a mediados del siglo XVII. Aunque tradicionalmente había viñas plantadas en todo el territorio nacional, en la actualidad se distinguen algunas zonas de concentración de viñedos y bodegas como el área metropolitana de Montevideo, los alrededores de la ciudad de Colonia y de la ciudad de Bella Unión.
Recientemente, ha surgido una industria en torno a las estancias de turismo que capitaliza las tradiciones o folclore asociados con la cultura gauchesca y los recursos restantes de las históricas estancias de la era dorada del Uruguay. Uno de los ejemplos de esta industria es el turismo relacionado con el mundo del vino y la restauración. Dada la importancia histórica de este cultivo y el espíritu asociacionista del país algunas bodegas han formado la asociación "Los caminos del vino", cuyo objetivo es fomentar el turismo del vino.

Energia

Uruguay no cuenta con recursos propios de combustible fósil para la generación de energía. El potencial de energía hidráulica es relativamente pequeño. Por esta razón, el 60% de las necesidades de energía se importan. Especialmente esto causa la dependencia de las importaciones de petróleo. El gobierno alienta el uso de gas natural, que se importa desde Argentina.
El consumo de energía eléctrica en 1999 disminuyó, debido principalmente a la recesión. Sin embargo, se espera un nuevo aumento del consumo en las próximas décadas. El mismo depende principalmente de las centrales hidroeléctricas. Una mayor expansión de la potencia de producción de electricidad a partir de las centrales hidroeléctricas es muy improbable, ya que la mayoría de los ríos en los que se puede construir presas significativas, ya están represados. A ello se agrega la problemática de las frecuentes sequías que las afectan.
En 2009 se creó un parque eólico ubicado en la Sierra de los Caracoles, departamento de Maldonado, con una potencia de 10 MW. En 2010, se duplicaron la cantidad de aerogeneradores en este parque, con lo cual la producción alcanzó los 20 MW. También comenzó a funcionar otro parque de 20 MW lo que da un total de 40 MW, a enero del 2012 ya se han licitados otros 300 MW.
Se proyecta que para el 2015 la generación de electricidad a partir de aerogeneradores alcanzará los 1200 MW Dicha capacidad abarcará entre un 25 y 30 % del total de energía que usa el país.
Además, se proyectan nuevas capacidades para la generación de energía con gas natural, biomasa, etc. En algunos de estos aspectos ya existen avances o planes pilotos. Además está en discusión la posibilidad de optar por la generación a partir de un reactor atómico.
La red actual de Uruguay está integrada con la de Argentina por el oeste participando en las exportaciones y las importaciones de energía eléctrica. Actualmente está en ejecución el proyecto de conexión con Brasil por el este, logrando de esta forma diversificar los suministros de energía.
Tiene tres represas hidroeléctricas en el Río Negro (Rincón del Bonete, Baygorria y Palmar) y una en el Río Uruguay (Salto Grande) compartida con Argentina. Existen una variedad de centrales a gas y a fuel-oil, que se utilizan como respaldo ante la falta de agua. Actualmente se está en proceso de instalación de centrales eólicas, y la interconexión con la red brasilera de energía.
Estudios realizados sobre su plataforma continental han casi confirmado la existencia de depósitos de gas natural y posiblemente también de petróleo lo que ha generado gran expectativa.